¿Tenes el pelo corto y estas por hacerte unos rayitos? 3 Errores que tenes que evitar

pelo corto y oscuro

Hace unos días fui al salón a hacerme unos rayitos en mi pelo corto.

Fue horrible.

La peor experiencia en toda mi vida.

No le recomendaría el salón al que fui ni a mi peor enemiga.

Así de simple.

Si estas por hacerte rayitos en tu pelo corto te recomiendo que leas este artículo para que no te ocurra lo mismo que a mi.

 

¿Que es lo que ocurrió?

Hace unos años descubrí lo cómodo que es llevar el pelo corto y ya no lo pude dejar.

Es más fácil de lavar

Mas fácil de cepillar.

Mas fácil de secar.

Podría seguir un buen rato hablando de las bondades del pelo corto.

Me animaría a decir que el pelo corto mejoro mi estilo de vida.

Si. Soy mas feliz desde que llevo el pelo corto

 

Al principio el pelo corto era todo una novedad para mi .

Me acuerdo que las primeras veces cuando me veía al espejo me sorprendía.

Lógicamente con el tiempo me fui acostumbrando.

 

Después de varios años de usar el pelo corto buscaba un cambio de look.

No es que me hubiese aburrido del pelo corto pero quería agregarle una vuelta mas.

Un toque diferente.

 

Un domingo estaba aburrida en casa y me puse a ver una revista de esas que hablan de la farándula.

Mientras ojeaba la revista sin encontrar nada demasiado interesante vi una foto que me llamo la atención.

 

Era la foto de una cantante famosa que ya ni recuerdo su nombre que tenia un pelo con rayitos.

Lo que me llamo la atención era que su corte de pelo era bastante parecido al mio

Fue como amor a primer a vista con ese look.

Inmediatamente me dije eso es lo que necesito para mi pelo.

Ese es el cambio que necesito.

 

A partir de este momento empezó mi pesadilla.

Coordine una visita en el peor salón del mundo.

Si hubiera premios a los peores peluqueros y salones del mundo esta gente se lo ganaría sin lugar a dudas.

Pésima atención.

Horrendos resultados.

Y una fortuna tirada a la basura.

Lo que iba a ser un simple cambio de look se convirtió en la peor pesadilla de toda mi vida.

Así que si tienen el cabello corto y están por hacerse unos rayitos les recomiendo que lean con atención este artículo antes de terminar con el cabello hecho una catástrofe.

 


Eligiendo un salón para hacerme los rayitos en mi pelo corto

como hacerlos en pelo corto

Tal vez parezca una mala persona.

Tal vez te parezca banal.

Pero el pelo es muy importante para mi.

Siempre me lo he cuidado mucho.

Todos los meses gasto un dineral para comprar los mejores productos para mi pelo.

 

Nunca pero nunca me voy a dormir con el pelo mojado para no dañar mi pelo

Casi que no uso planchas ni secadoras salvo en alguna ocasión especial

Soy bastante obsesiva con mi pelo porque considero que es una parte importante de mi imagen (trabajo en relaciones públicas).

 

Una amiga mucho mas obsesiva que yo con su cabello me recomendó su peluquería para hacerme los rayitos.

Me dijo que era la mejor peluquería del mundo.

Me dijo que ella nunca había tenido problemas en casi 10 años que iba.

 

El salón que me recomendó mi amiga es tan exclusivo(y costoso) que hay que pedir turno como si fuese un médico.

El turno más cercano puede ser como para dentro de 1 mes.

¿Leyeron bien?

El salón tiene tanta demanda que dan turnos para dentro de 1 mes.

Me lo había recomendado mi amiga como el mejor salón del mundo así que estaba dispuesta a esperar un mes.

Quería que mi pelo corto quede exactamente igual que el de la cantante de la revista. Estaba dispuesta a esperar. Y estaba dispuesta a pagar lo que hubiese que pagar con tal de que mis rayitos queden perfectos.

 

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Los rayitos que se convirtieron en el peor sábado de  mi vida

color de base

Ese sábado me levante muy entusiasmada porque tenia cita en salón.

Me levante como 2 horas mas temprano que otros sábados.

Los sábados por lo general me levanto cerca de las 11. Ese sábado me desperté como a las 7 y ya no me pude volver a dormir.

Toda una loca.

Ya lo se.

 

Llegue al salón y me recibió la colorista principal , como lo llaman ellos.

Me recibió con una amabilidad que parecía de otro planeta.

Me ofreció te , café, bocaditos, etc.

Por un momento no sabía si estaba en una peluquería o en un evento de esos que pasan bandejitas con bocaditos.

 

Empezamos a hablar de mi pelo y le explique lo que YO QUERÍA LOGRAR. Notar que cuando digo “lo que yo quería lograr” lo pongo en mayúsculas. Ahora van a entender porque.

Incluso lleve la foto de la revista dónde había descubierto el look que yo quería. La cantante de pelo corto con rayitos.

¿Se acuerdan?

Bueno lleve la foto para que no quedasen lugar a dudas de lo que estaba queriendo lograr.

Quería asegurarme 100% de que estuviésemos de acuerdo en lo que iban a hacer en mi pelo. Quería evitarme todo tipo de sorpresas ingratas.

 

Me empezó a explicar cuestiones técnicas sobre el color y de como iba a lograr exactamente el mismo look de la famosa. Todas cuestiones muy especificas sobre teoría del color en el pelo y vaya a saber cuantas cosas mas que en este momento se me escapan.

Para ponerlo bien claro. Me recontra aseguro una y otra vez que mi pelo iba a quedar exactamente igual que el pelo de la cantante de la revista.

Ahora empieza la pesadilla.

 

Me senté tranquilamente en la sala de espera a tomar un café(ya era como el tercero) y leer una revista de moda mientras esperaba mi turno.

¿Cuanto tiempo espere?

Te doy tres opciones a ver si adivinas.

A- 15 minutos

B- 30 minutos

C- Una hora y cuarto

Si dijiste C adivinaste.

Estuve esperando una hora y cuarto por reloj para que me llamen. Me leí todas las revistas del salón completas al menos unas tres veces.

Pero esperen.

Porque lo peor estaba por venir.

 

Y empieza la pesadilla para mi hermoso pelo corto…

colores de pelo

Por fin me avisaron que era mi turno.

Me senté en el asiento de peluquería y empezaron a trabajar en mi cabello.

El trabajo de coloración habrá durado una hora y media mas o menos. Y cuando terminaron…

Ufff cuando terminaron empezó la peor parte de la pesadilla. El problema es que yo no estaba soñando. Estaba bien despierta.

¿Que paso?

 

El color era HORRIBLE.

Nada que ver con el color que yo quería para mis rayitos. Nada que ver con la imagen de la cantante.

No solo no era el color que yo quería. Era un color exageradamente estridente. Muy llamativo. Era un color que no tiene nada que ver con mi personalidad. Un asco.

No entendía nada. Se me cayeron varias lágrimas pero trate de ocultarlas lo más rápido posible para mostrarme fuerte.

 

De a poco empece a elevar el tono de voz pidiéndole explicaciones a la peluquera que me había echo el trabajo. No tenia ni la menor idea que contestarme. Tampoco tenia la menor idea de lo que había pasado.

Había bastante gente en el salón pero no me importaba hacer un escándalo. Empece a elevar el tono de voz entonces la peluquera fue a buscar a la colorista. Menos mal. Creo que en ese momento estaba a punto de acogotar a la peluquera.

 

La colorista apareció con la encargada del salón. Me explicaron en un tono como si estuviesen hablando con una desquiciada, que el color se iba a afianzar con el paso de los días y los lavados.

En un momento la dueña del salón me dice “bueno pero tu pelo quedo mucho mejor que el de la foto que tu trajiste.

¿Eh?

¿What?

 

Yo vine “al mejor salón del mundo” para que me hagan lo que yo quería.

No lo que la estirada dueña del salón piensa que me queda mejor. Ufff. Que bronca me dio.  Me dieron ganas de darle una bofetada. Por suerte me contuve. Todavía me acuerdo y se me congela la sangre.

 

Como si todo esto fuera poco tuve que pagar por el trabajo mal echo.

Si tuve que pagar.

¿Pueden creerlo?

Todavía tuvieron la delicadeza de cobrarme un trabajo estupendamente mal echo.

¿Cuanto me cobraron?

Me cobraron unos 200 dólares. Lo pongo en dólares para que lo entienda todo el mundo.

 

Me fui del salón rezando para que tal como me dijeron con el paso de lo días mi pelo fuese tomando un color mas lógico. Si porque a esa altura del partido ya no pretendía imitar el look de la cantante. Ya me conformaba con terminar con un color mas o menos lógico.

Como dije antes, la presentación es muy importante en mi trabajo. No me puedo presentar con un color de pelo como si fuese una adolescente de 15 años.

 

Pasaron 3 días.

Mi pelo seguía igual. Peor que eso. Los rayitos se había puesto de un color todavía mas chillón.

Creo que basta con decirles que me miraba al espejo y me ponía a llorar.

 

¿Como siguió todo esto?

Llame al salón y les dije que mi pelo estaba incluso peor que hace tres días cuando había ido al salón.

Me ofrecieron que vuelva al salón diciéndome que estaban seguros que íbamos a encontrarle una solución.

Como forma de remendar su error pensé que me iban a rogar que fuera ese mismo día. Hubiese sido lo lógico. Pero no. En este mundo las cosas lógicas están a punto de extinción.

 

Me ofrecieron un turno para la semana entrante.

¿Se pueden imaginar por un instante mi momento de furia cuando escuche semejante planteo?

¿La semana entrante?

Acepte el turno porque no me quedaba alternativa. Y este iba a terminar siendo mi ERROR FINAL.

 

El error final

Por supuesto llegue al salón y la mismísima dueña me ofreció café y todo lo demás.

Tal vez se preguntan si a esta altura también tuve que esperar mi turno. Por supuesto querida amiga. Recuerden que en el “mejor salón del mundo” todo funciona al revés. Lo que para uno es lógico, aquí no lo es.

Espere 45 minutos.

 

Aquí la voy a hacer corta para no aburrirlas más.

Creo que quisieron aclarar la base de mi pelo para lograr no se que efecto con nombre extraño. La cosa es que la empeoraron todavía mas.

Cuando yo pensaba que mi pelo no podía estar peor, ellos tuvieron la grandiosa habilidad de empeorarlo. Cuando yo pensaba que la pesadilla había terminado, ellos tuvieron la capacidad de hacerla mas extensa. La pesadilla mas larga de mi vida.

La pesadilla dura hasta hoy. Ya pasaron unos 6 meses de todo esto y todavía sigo lidiando con las puntas amarillas de mi pelo.

 

Salí del salón con unos rayitos color amarillo semáforo asqueroso. Nunca había visto un pelo tan feo.

A los pocos días me junte con mi amiga. La que me había recomendado “la mejor peluquería del mundo”.

¿Se acuerdan?

Cuando me vio no lo podía creer.

La pobre se sentía tan culpable que no sabía donde meterse. La verdad es que ella había tenido le mejor voluntad cuando me recomendó la peluquería. No era culpa suya.

 

¿Se acuerdan que al principio les conté que buscaba un simple cambio de look para mi pelo corto?

¿Se acuerdan de la cantante de pelo corto con rayitos?

Ahora les voy a contar lo que aprendí de esta experiencia para que no cometan los mismos errores que yo.

 

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3 errores que tenes que evitar si no queres que tu pelo corto se convierta en tu peor pesadilla

para los rayos

Si tengo que rescatar algo de esta experiencia horrible es que al menos aprendí algunas cosas.

Soy de las que piensan que siempre se puede aprender algo en la vida. Incluso de las experiencias no satisfactorias como esta.

Estas son las cosas que aprendí con esta experiencia.

 

Error 1

El mejor salón para uno no siempre es el que es el mejor para otra persona.

Esto quiere decir que si a tu amiga, a tu vecina o a tu compañera de oficina le resulta muy bueno un salón determinado, no quiere decir que a ti también te vaya a resultar igual de bueno.

 

Yo confié en amiga, como es lógico, y fui al mismo salón ella. Lamentablemente no obtuve resultados tan buenos como ella.

Yo tengo el pelo corto. Mi amiga tiene el pelo largo. Yo fui al salón a hacerme unos rayitos que es un trabajo relativamente complejo. Mi amiga nunca se había echo rayitos en su pelo. Lo único que se hacia en el salón era cortarse cada 3 meses.

¿Se dan cuenta lo que ocurrió aquí?

Mi amiga me recomendó un salón al que iba solamente a cortarse el pelo. Pero yo fui para hacerme un trabajo mas complejo como son los rayitos.

 

¿Estoy diciendo que no confíes en una amiga?

No nada de eso.

La idea es evaluar varias alternativas antes de ir corriendo al primer salón que nos recomiendan. Averigüen bien. Pregunten. Si pueden busquen opiniones en Internet de personas que se hayan echo el mismo trabajo que ustedes están buscando.

 

Error 2

Lo segundo que aprendí es que los rayitos no son una cosa tan fácil de hacer. En mi ingenuidad pensaba que hacer unos raytios en mi pelo corto era algo bastante simple de hacer. Pensé que no hacía falta un peluquero recontra preparado para hacer los rayitos. Me equivoque.

Hay determinados trabajados de peluquería que no los puede hacer cualquiera. Hay que saber hacerlos para que queden bien. Tiene que hacerlos un profesional capacitado.

 

Error 3

Lo ultimo que aprendí de esta experiencia es lo siguiente. Que a una cantante famosa le quede bien determinado look, no significa que a ti te vaya a quedar igual de bien.

Yo vi a esta cantante famosa que llevaba espléndidamente los rayitos en su pelo corto y pensé que me iban a quedar igual de bien. Error.

 

Hay que entender que todas estas personas que salen en revistas tienen detrás suyo equipos de maquilladores, peinadores, vestuaristas, estilistas, etc. Cuando nosotros los vemos en esas revistas están super producidos.

En cambio nosotras cuando nos levantamos a las 6 de la mañana para ir al trabajo, no tenemos ningún equipo que nos ayude. Lo hacemos todo nostras sin la ayuda de nadie.

Por eso es imposible compararnos con las modelos o cantantes que aparecen en las revistas.

 

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¿Estas por hacerte unos rayitos? Un consejo que te puede ahorrar varios disgustos

en castaño oscuro

Cuando la colorista encargada o la peluquera o quien sea que va a trabajar sobre tu cabello, te pregunte que es lo que quieres lograr debes dejar bien en claro cual es tu objetivo.

Te recomiendo que le preguntes con todas las letras. Esta es la pregunta que yo le haría a la colorista hoy si quisiera hacerme un trabajo de rayitos o cualquier otro trabajo de peluquería.

 

Te voy a decir exactamente lo que le tenes que decir a la colorista, peluquera o quien sea el encargado del color en el salón al que vayas.

Esto es lo que le tenes que decir.

¿Se puede lograr este look en mi pelo?

Hace unos meses tuve una experiencia horrible en un salón y no quiero volver a repetirla.

Te pido que seas sincera/o. Si no se puede lograr este look te pido que me lo avises ahora y no cuando mi pelo ya este arruinado.

Admito que algunas partes de esa frase pueden ser un poco rudas. Pero creo que se entiende la idea.

Con esta idea la puedes adaptar a tu situación y a tus propias palabras.

 

Así termina mi pesadilla con los benditos rayitos en mi pelo corto. Les prometo que la próxima vez antes de querer cambiar de look voy a volver a leer este artículo que estoy escribiendo.

Ahora les pregunto a ustedes

¿Tenes el pelo corto y estas por hacerte unos rayitos?

¿Alguna vez te paso una cosa así?

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