Permanente de rizos apretados o suaves: ¿Cuál te quedará mejor?

en pelo lacio

¿Empiezas a formar parte de la legión de amazonas que quieren lucir sus cabelleras rizadas?

 

Bienvenida al siglo XXI, porque los rizos son la nueva cresta de la ola.

Sin embargo, seguramente te preguntarás qué te quedará mejor, ¿rizos suaves o apretados, tipo tirabuzón?

 

Es una decisión difícil, pero para allanarte el camino, te diré:

  • Que las permanentes de rizos apretados quedan mejor en aquellas cabelleras, que tengan por lo menos quince centímetros de largo. Lee bien, porque he dicho, quince centímetros de largo como mínimo.

También son las más indicadas para cabellos no teñidos, ya que los rizos muy apretados son propensos al encrespamiento.

 

  • Ahora, si tu cabellera es más corta, los rizos suaves son ideales para ti, incluso si tienes hecho un ombre o unas mechas californianas.

También la permanente de rizos suaves son las indicadas para aquellas mujeres de rizos muy marcados, que quieren suavizar un poco las ondas.

 

 Es muy importante que tengas muy en claro qué efecto deseas obtener en tu cabello con la permanente. 

Si es necesario, pasa muchas horas frente a la computadora, revisando millones de fotos en Instagram.

O acude a un salón y pide una opinión profesional.

Porque una vez que te hagas la permanente, los efectos duran. Y no un día o una semana o un mes. La mayoría de las permanentes duran aproximadamente seis meses.

 

Mientras escribo esto, me acuerdo de dos clientas, que hace cuestión de dos semanas me visitaron en el salón.

Eran dos amigas.

  • Una, Andrea,  tenía el cabello lacio, lacio, que le pasaba los hombros al menos por veinte centímetros.
  • La otra chica, Silvina, tenía unos rizos tipo sacacorchos.

 

Las dos querían lo mismo: una permanente, pero ambas buscaban efectos completamente distintos.

¿Quieres saber cuáles?

 

Sigue leyendo, porque te contaré:

  • En que cabellos conviene hacer una permanente de rizos apretados
  • En que casos conviene que los rizos sean mas flojos

 

Anímate a los rizos, y forma parte de las mujeres que ejercen la libertad de expresión de la cabeza a los pies.

 

Caso Andrea: de cabello lacio a rizos apretados

pelo grueso

Andrea tenía una hermosa cabellera lacia y larga, de color castaño claro.

Nunca se había hecho ningún tipo de procesamiento en el cabello. Ni se lo había teñido, ni decolorado, y mucho menos, un tratamiento de alisado.

 

 Andrea quería en principio unos rizos flojos. Pero después de analizar detenidamente su cabello, esa no era la  opción más indicada para ella. 

¿Puedes imaginar por qué?

 

Déjame que te de una pista.

Su cabello además de ser lacio y largo, era grueso.

¿Sabes qué pasa con el cabello grueso?

 

Es más pesado.

Si yo le hacía una permanente de rizos suaves, ¿qué pasaría?

 

¡Exacto! El peso del cabello terminaría por estirar los rizos, hasta hacerlos casi desaparecer.

Por lo tanto, al poco tiempo, Andrea sentiría que prácticamente la estafé, porque al mes, ya no quedaría nada de los rizos.

 

Le mostré un par de fotos de permanente de rizos apretados, y ¡alucinó!

Me puse manos a la obra, y cuando terminé su cara me lo decía todo, estaba extasiada.

 

No solo porque los rizos apretados resaltaban sus ojos almendras y su pequeña nariz respingada, sino porque su aspecto era completamente otro.

Ella lo definió como más “atrevido”, como si pudiera gritar a los cuatro vientos, “esta soy yo”.

 

Y además, por fin había conseguido más volumen y movimiento en su cabello.

¿No es increíble lo que un cambio de look puede generar en las personas?

 

Mientras ella reía y no paraba de mirarse al espejo, Silvina me esperaba impaciente.

Así que sin pérdida de tiempo, me concentré en lograr un cambio con un final tan feliz como el que había conseguido con Andrea.

 

Caso Silvina: de un rizado súper apretado a unas ondas suaves y relajadas

eliminar el frizz

Silvina tenía naturalmente el cabello muy rizado, de esos donde los pequeños rizos forman apretadísimos bucles, en los que casi ni siquiera puedes meter un dedo.

Claro, estaba cansada. Sobre todo, porque tenía que dedicarle mucho tiempo al cuidado del cabello, para no sufrir encrespamiento, y además porque parecía que su cabello no crecía.

Ese es uno de los eternos mitos del cabello muy rizado: parece que nunca crece, pero en realidad, nada más lejos de la realidad.

El tema es que como el cabello se enriza, parece más corto.

 

 Ella no quería alisar su cabello, quería mantener sus rizos, pero cambiarles la forma. 

¿Era eso posible?

 

Por supuesto que sí. Era posible estirar sus rizos apretados. Y con eso, además no solo cambiaría su aspecto, sino que además conseguirá que su cabello pareciera mucho más largo.

Pero también, lograría que sus sesiones de peinado fueran mucho más cortas, porque prácticamente no tendría que estar una hora, colocando un mousse en los rizos para definirlos y evitar el frizz.

 

Así que finalmente, le hice la permanente de rizos suaves. Elegí un bigudí bastante grande, para que sus mechones adoptaran la forma de un suave ondeado.

Después, la solución de permanente y el neutralizante, cambiarían la estructura de su patrón de rizo muy apretado a suave.

 

Podía ver en su rostro, la impaciencia, la duda, la incertidumbre. Y la entendía completamente.

Había pasado toda su vida con unos tirabuzones en su cabello, y ahora su aspecto cambiaría totalmente.

Porque su cabello aún tenía volumen y movimiento, pero los rizos suaves, hacían que su cabello pareciera mucho más largo.

 

Conclusiones

Cuando terminé, en el salón había una luz especial. La luz que emanaba de dos amigas que se habían atrevido al cambio, y estaban radiantes.

 

  • Andrea había encontrado en su permanente de rizos apretados, más volumen, más movimiento y resaltar sus facciones casi infantiles, a las de una mujer atrevida y que sabía lo que quería.
  • Mientras que Silvina, había logrado más longitud en su cabello, con las ondas suaves, sin que por ello, tuviera que renunciar a la forma natural de su cabello.

 

El mundo de las permanentes nos brinda un montón de posibilidades. Solo es cuestión de encontrar el patrón de rizo adecuado, de acuerdo a tus necesidades, deseos y preferencias.

¿Qué piensas que puede quedar mejor en ti? ¿Una permanente de ondas apretadas o suaves? 

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